La primera vez que visitamos el orfanato nos dejo un sabor entre amargo y dulce. Amargo en el sentido de que es desgarrador ver a los niños abandonados con la necesidad de un orfanato y privados de una verdadera vida familiar por culpa de sus propios padres. Y dulce el hecho de ver cómo son bien atendidos y tan obviamente amados por las monjas y voluntarios que cuidan de ellos. Este fue una de las más humildes y bellas experiencias de nuestras vidas, que han visto a tantos dar libremente a quienes lo necesitan y nuestro retorno a casa fue un completo silencio pensar de lo suertudos que somos al haber crecido con tanto.
El orfanato en casi cualquier temporada alberga aproximadamente a 25 niños de entre 2 y 9 años. También cuidan a bebés que son trasladados de una casa en Guadalajara en cuanto aprenden a caminar y en cuestión de horas más bebés reemplazan los que abandonan la casa de Guadalajara. Veinte de los niños se han adoptado el año pasado con la esperanza de que sea el mismo número en el año próximo.
El orfanato depende totalmente de donaciones para su funcionamiento.
Nosotros visitamos tan frecuentemente como nos es posible con donaciones de alimentos y ropa. También estamos intentando recolectar dinero en efectivo para ayudar con los pagos de servicios públicos, de salud, cuidado dental, etc.
Casa Flores está ahora disponible como un centro de acopio, donde la gente puede dejar sus donaciones de productos y alimentos no perecederos, ropa etc. que serán muy apreciadas por el orfanato.
Más información pueden encontrarla en el vinculo a la web que aparece en la parte de abajo, los invitamos a mirar y ver qué reciben estos chicos, mediante atención física y el amor y cuidado que reciben.
Su sitio web es: www.friendsofvillainfantil.org
Tomese un tiempo para visitarlo
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